Impreso para la Historia

EL CERRITO DEL CARMEN

Antes

En el Cerro del Carmen se encuentra el templo más antiguo construido en el Valle de Guatemala.  Está situado en la parte noreste de la ciudad capital.  En la cima se impone la iglesia.  Fue inaugurada en 1620 (fecha al parecer inexacta, pero que sostienen algunos historiadores) por el ermitaño genovés Juan Corz.

Fue de la iglesia de El Cerrito del Carmen de donde fue robada, hace más de un año la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Carmen.

Jorge Mario Juárez D.

maga21@sigloxxi.com

Pie de Lana, personaje del libro de José Milla y Vidaurre "Historia de un Pepe".

Ahora

El 24 de abril de 2001, la venerada Virgen fue robada del Altar Mayor de la iglesia del Cerrito y ha tenido en constante preocupación a la feligresía católica que espera el

La engalanó con la imagen de la Virgen de Nuestra señora del Carmen, luego de recibirla de manos de las monjas carmelitas para que fuera trasladada a América.  La trajo a bordo de una nave llamada "María Fortaleza" y durante todo el trayecto la cuidó para que llegara a buen resguardo. "El alma de la ciudad" como le llama el historiador y cronista Miguel Álvarez es una imagen de plata que había pertenecido a Santa Teresa de Jesús.

La ermita y el torreón del santuario fueron construidos por Juan Morales y Alfarol, mayordomo de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, alrededor de 1723.  Sufrió

deterioros con los terremotos de 1917-1918 y permaneció cerrado durante algún tiempo.  El templo fue reparado y abierto de nuevo a los feligreses y visitantes en 1925.

Fue paseo de los guatemaltecos y más de alguno se enamoró en ese lugar desde donde se ven a lo lejos las calles de las zonas 1, 2 y 6 y especialmente la antañona Avenida Juan Chapín, comarca del legendario

 aparecimiento de tan querida y venerada imagen.  Este 16 de julio, como cada año, se estará celebrando su tradicional feria.

El Cerrito actualmente está rodeado, en sus faldas, de negocios que afean su entorno y que desdicen mucho de la imponencia que algún día tuvo.

SigloVeintiuno - julio del 2002